La mayoría de las personas que vienen a dejar de fumar con El Método Béliz no engordan. Trabajamos directamente las emociones, así que no hay de qué preocuparse. En concreto combatimos la ansiedad con tranquilidad y seguridad, por lo que anclamos estas sensaciones en la mente y además tampoco tiene que buscar ningún sustituto al tabaco, porque desaparece la sensación de necesidad que se tiene antes de conseguir dejar de fumar definitivamente.