La respuesta es sí. Curiosamente en el pasado, el tabaco estaba ligado a la sensación ilusoria de libertad que transmitían los anuncios del tabaco. Esta publicidad del tabaco transmitía placer y satisfacción, pero eso por fin ha cambiado y ya se sabe que el tabaco se apodera de la razón de las personas y la nicotina del tabaco al entrar en contacto con el organismo del fumador, suple la necesidad que demandaba en ese momento la mente del fumador debido a la dopamina. Pero al dejar de fumar, el carácter del fumador, se mejora. Aunque es cierto que a lo mejor los primeros cuatro días puede haber una alteración y posiblemente se sienta mas irritado, con El Método Béliz se reduce considerablemente, o al menos así lo aseguran una amplia mayoría de todos los que han dejado de fumar con este método. Una vez pasados los cuatro días, todo se normaliza y nunca pierde su personalidad.